Hace mucho que no os hago una entrada de lifestyle o healthy life. Y ya toca. Hoy me apetece hablaros de las propiedades del té.

Tenemos 5 clases de té: té negro, té oolong, té rojo, té verde y té blanco. Los que no están en la lista son infusiones u otros tipos de bebida que no se pueden llamar té, aunque se beban habiendo infusionado unas hojas o frutos durante un rato en agua. Precisamente a eso se le llama infusión. Pero de los tipos de té os hablaré en un próximo post, porqué sino esto se va a hacer eterno y no llegaréis al final.

Según la RAE, té es:

m. Arbusto del Extremo Oriente de la familia de las teáceas que crece hasta cuatro metros de altura, con las hojas perennes, alternas, elípticas, puntiagudas, dentadas y coriáceas, de seis a ocho centímetros de largo y tres de ancho. Tiene flores blancas, axilares y con pedúnculo, y fruto capsular, globoso, con tres semillas negruzcas.

El primer contacto de los europeos con el té fue a finales del siglo XV, cuando los portugueses lo probaron en la India. Pero aún pasaron algo más de 100 años antes de que los Holandeses decidieran traerlo a Europa. A mediados del siglo XVII apareció en Francia y empezó a ponerse de moda en Inglaterra. Pero hasta principios del siglo XVIII no empezó a adquirir importancia.

Actualmente podemos consumir té en cualquier parte del mundo. Se toma frío o caliente, al gusto del consumidor, aunque yo soy de tomarlo siempre caliente.

 

Propiedades

El té es una bebida rica en vitaminas (B2 y K principalmente, pero también A, B1, B3, B5, B6, B7, B9, B12, C, D y E), y es uno de los alimentos con más magnesio. Contiene también altas cantidades de potasio, fibra, calcio y hierro. Además, contiene yodo, sodio y fósforo.

  • Su alto contenido en vitamina B2 puede ayudar a reducir las migrañas y a tener una buena salud de la piel y ocular, así como a tratar el insomnio, la ansiedad y el estrés. Y la vitamina K nos ayuda a coagular correctamente la sangre.
  • En cuanto al calcio, contiene más del doble que un vaso de leche de vaca, lo cual resulta muy recomendable para nuestros huesos, sobretodo en épocas de más desgaste, como el embarazo o la menopausia.
  • Su alto contenido en hierro favorece las dietas pobres en este mineral, o ayuda a las personas con anemia. Aun así, no todos los tés son buenos para las personas con anemia, como veremos en una próxima entrada.
  • El alto contenido en potasio ayuda al correcto funcionamiento de los nervios, a la contracción de los músculos y a regular la presión arterial.
  • Es antioxidante: los polifenoles defienden de los radicales libres y los flavonoides favorecen la dilatación y contracción de los vasos sanguíneos.
  • El hecho de contener teína (un alcaloide como la cafeína) favorece la termogénesis (genera calor en el organismo) y eso nos puede ayudar en un proceso de adelgazamiento
  • En general, ayuda a favorecer el tránsito intestinal, aunque no todos los tipos de té lo hacen. Lo veremos también en una futura entrada.
  • Ayuda a controlar la obesidad, y se recomienda para controlar la glucemia (en personas con diabetes), reducir el colesterol y prevenir el cáncer de colon.
  • Es diurético (ayuda a eliminar líquidos de nuestro organismo)
¿Entonces todo es bueno?

Mientras no lo tomemos en exceso, . Y en exceso quiere decir más de 4 tazas. Lo recomendable es tomar de 1 a 2 tazas si el té es fuerte o muy cargado, y entre 2 y 4 tazas si lo tomamos suave.

Ahora bien, hay que tener en cuenta algunas consideraciones dependiendo de nuestro estado de salud.

 

Hipertensión

Si tenemos hipertensión debemos vigilar con la teína, igual que con la cafeína. Ambos alcaloides tienen propiedades estimulantes que pueden perjudicar a una persona con hipertensión. De manera que si queréis tomar té, por sus otras muchas propiedades favorables, os recomiendo tomar sólo 1 o tomarlo desteinado. *Si leéis un poco más abajo (apartado Embarazo y lactancia) os explico cómo eliminar la teína de un té.

 

Estreñimiento o diarrea

Si tenéis dificultades para ir regularmente al baño, el té negro puede no ser un buen aliado. Os ampliaré la información en una próxima entrada, pero os avanzo que otros tés como el rojo o el verde os pueden ayudar mucho más a regular el tránsito intestinal.

Por otra parte, si padecéis diarrea, 2 o 3 tazas de té negro bien cargado os pueden ayudar. Ahora bien, mejor tomarlas por la mañana porque sino la teína no os dejará dormir.

 

Embarazo y lactancia

El té es rico en calcio, y durante el embarazo se consume mucho calcio, de manera que es una bebida muy adecuada. Aun así, por su contenido en teína, no es recomendable, ni siquiera en la lactancia. ¿Qué hacer? Pues comprarlo desteinado (ya lo venden así en muchas partes) o desteinarlo tú misma. Yo te recomiendo la segunda opción. La única vez que compré un desteinado no me gustó en absoluto, y terminó dentro del armario casi intacto. Pero si encontráis uno que os guste, adelante.

 

¿Y cómo se elimina la teína de un té?

El té contiene taninos, que son una sustancia química que se va liberando a medida que se infusiona el té, y que contribuye a que la teína del té se absorba lentamente en nuestro cuerpo. Durante los primeros segundos de infusión, el té desprende en el agua un 90% de la teína que contiene. A partir de los 5 minutos de infusión empieza la liberación de los taninos, hasta los 10 minutos.

Visto lo anterior, tenemos 2 maneras de consumir un té eliminando la teína. Si nos gusta fuerte, podemos dejarlo infusionar entre 5 y 10 minutos. Así habrá soltado los taninos, por lo que la absorción de teína de nuestro cuerpo será muy lenta, y no nos afectará. Si no nos gusta que sepa fuerte, hacemos una primera infusión de 60 segundos, y tiramos este agua guardando las hojas. Luego volvemos a infusionar las mismas hojas, que ya habrán perdido un 90% de la teína, durante el tiempo recomendado de infusión del tipo de té (normalmente entre 2 y 5 minutos), y ya tenemos un té sin teína y con su sabor intacto.

 

Últimas recomendaciones

  • No toméis más de 4 tazas de té al día. Podríais ‘depurar’ demasiado el organismo, eliminando minerales necesarios para un correcto funcionamiento del cuerpo. Además, llegaríamos a consumir más flúor del que está recomendado, y su consumo en exceso puede llegar a provocar enfermedades y trastornos del organismo.
  • Comprad siempre que podáis el té a granel. El té en bolsitas, y más cuanto más “malo” es, puede contener flúor en exceso (y volvemos a la recomendación anterior). Es cierto que el té a granel es más caro. Pero también está más bueno, podéis olerlo antes de comprarlo, y podéis pedir recomendación a la tienda sobre cómo tomarlo para resaltar mejor su sabor y sus propiedades.
  • Hay muchas tiendas dónde comprar té a granel, desde cadenas conocidas a pequeñas boutiques. Asegúrate siempre de que tienen las certificaciones de calidad correspondientes, y lánzate a probar nuevos sabores y tipos!

Y a disfrutar de un buen té!

¿Conocíais todas estas propiedades del té? ¿Tomáis té habitualmente?

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Referencias:

https://medlineplus.gov
http://alimentos.org.es
http://www.teashop.eu
http://lapetiteplanethe.com/