Hace unos días recibí un lote de productos solares y muestras de la marca Ladival, cortesía de Bopki. 

La caja incluía un protector solar Urban Fluid y un protector solar para Niños y Pieles atópicas en tamaño de venta, así como 15 muestras de la primera y 10 muestras de la segunda para repartir entre familiares y amigos. Además, incluía un tríptico informativo de los demás productos de la marca Ladival, una tarjeta de bienvenida por parte de Bopki con información del proyecto, y la Guía del Proyecto. Esta guía es un dossier que incluye toda la información necesaria para conocer los productos de la caja, así como el paso a paso del proyecto, cuestionarios para repartir entre familiares y amigos a los que les demos las muestras, y información muy completa sobre cómo funcionan los protectores solares, cómo actúan los rayos solares, y cómo cuidar nuestra piel para poder enfrentarnos al sol sin peligro.

 

En mi caso he dado muestras a 6 personas, por el momento, y estoy a la espera de ir recibiendo los cuestionarios para remitirlos a Bopki.

 

Urban Fluid FPS 50+

Este fotoprotector es un fluido indicado para todo tipo de pieles (incluso sensibles), adecuado para aplicar a cualquier zona: zonas delicadas, con manchas e incluso con alteraciones pigmentarias. Deja un efecto matificante para un acabado sin brillos. Además proteje de los tres espectros de la radiación solar: Infrarrojo-A, UV-A y UV-B, y su filtro protector es de 50+

La radiación Infrarrojo-A es la que favorece la formación de radicales libres que causan la oxidación de las estructuras biológicas de nuestra piel, potenciando la destrucción de colágeno y limitando su producción. El resultado visible son más arrugas y más profundas. Actúa en la hipodermis.

La radiación UV-A fomenta la acumulación de melanina y lipofuscina en nuestra piel, dos pigmentos que acumulados dan lugar a la aparición de manchas y léntigos seniles. Actúa en la dermis.

La radiación UV-B produce daños en el ADN celular, que producen alteraciones en el tono y aspereza de la piel. Actúa en la epidermis.

(Ladival, 2017)

En mi caso la utilizo sobretodo para el rostro, cuello y escote. Es la zona más expuesta, y cuando empieza a hacerse de día pronto, que salgo de casa para ir a trabajar y ya pica el sol siempre busco un fotoprotector para poner debajo del maquillaje. Este es muy fluido, no deja sensación grasa al aplicarlo y tampoco deja brillos en la piel. Se puede aplicar sin problemas debajo del maquillaje habitual, tenga éste el acabado que tenga, porque este protector no va a influir en el resultado.

Otra cosa que me gusta mucho es que no lleva perfume. Se hace raro untarse una crema solar y no oler a día de playa, pero yo lo prefiero, porque me gusta ir a trabajar con el olor de mi crema hidratante o perfume si decido usarlo, no oliendo como si fuera a ir a pasar el día en la piscina. Por otra parte, es no comedogénico (no obstruye los poros), no contiene colorantes, ni conservantes ni parabenos, ni siliconas, y entre sus ingredientes se encuentran la vitamina Evitis vinifera (extracto de semilla de uva que se utiliza como antioxidante). Además, es resistente al agua. Testado dermatológicamente.

Un gran punto a favor que le encuentro es que no tiene una caducidad de 12 meses como la mayoría de estos productos, sino casi de 18 meses, ya que caduca en agosto de 2018.

 

Niños y pieles atópicas 50+

Tal como dice su nombre, es un protector solar indicado para niños y pieles atópicas. Se trata de una leche muy hidratante con efecto protector inmediato, muy resistente al agua. Protege también de los 3 espectros de la radiación solar (IRA, UVA y UVB).

Contiene vitamina E, aceites nutrientes y vitis vinifera, y no contiene perfumes, colorantes, conservantes, parabenos ni emulsionantes. Está testado dermatológicamente y es apto incluso para bebés.

La caducidad es, como la mayoría de estos productos, de 12 meses una vez abierto el envase.

Aun así, de esta crema hay algo que no me acaba de gustar, y es que lleva Octocrylene, que es un ingrediente que, a pesar de no ser nocivo, se recomienda utilizar con prudencia en niños y pieles atópicas, lo cual no me cuadra, porque precisamente es una crema indicada para ellos. En el caso de mi peque, no ha mostrado síntomas de irritación ni reacción alérgica (aunque no tiene piel atópica, así que tampoco podría deciros nada al respecto).

Urban Fluid también lleva este ingrediente, pero no entraría dentro de los factores de riesgo, ya que no está indicada para pieles atópicas o niños. Y en mi caso, con piel sensible y en el rostro, no me ha dado ningún tipo de reacción.

Es el único punto negativo que les encuentro.

Ésta la he utilizado con mi peque (y yo también en brazos y hombros). Debo decir que el acabado es un poco graso, como con todos estos protectores solares, pero sigue gustándome el hecho de que no lleve perfume, y que no lleve ingredientes tipo parabenos y conservantes.

Su precio es muy asequible: he encontrado Urban Fluid por unos 14€ (el mismo tipo de fluido protector de Isdin me costó 20€) y el Ladival Niños y Pieles atópicas está a la venta por unos 12€ (y la última vez que compré un protector solar para mi peque de Avène o de Isdin también rondaba los 20€).

 

Para mí ha sido un gran descubrimiento de la marca Ladival. Creo que son dos grandes productos, aunque sigo con la mosca detrás de la oreja con el tema del Octocrylate. Pero por lo demás, creo que cumplen su función perfectamente. Además, Ladival no testa en animales!

 

Me alegro de que Bopki y Ladival me hayan dado la oportunidad de probar estos productos, de otra forma quizás nunca se me hubiera ocurrido comprarlos, porque suelo ir directa a las marcas conocidas, aunque esto no sea siempre sinónimo de mejor. Sin duda seguiré utilizando sus productos este verano, y muy probablemente los compre cuando se me acaben los que me enviaron.

 

Recordad que es MUY IMPORTANTE proteger la piel del sol! Aunque nuestro fototipo sea el IV, el V o el VI y nuestra piel no suela quemarse, eso no significa que los rayos solares no penetren en ella, causando envejecimiento prematuro y daños celulares que pueden acabar por producir cáncer. Y aunque nos pongamos protección, seguiremos cogiendo color (yo no, porque soy fototipo I, pero el resto del mundo sí) así que al volver de las vacaciones tendréis un precioso tostado sin haber puesto en riesgo vuestra piel.

 

¿Conocíais la marca Ladival? ¿Habéis probado alguno de sus productos? ¿Qué os han parecido?

Si os ha gustado no olvidéis compartirlo en vuestras redes sociales. La protección solar no es un juego, y es importante que todos estemos bien informados.